A partir de esta noche los sueños se hacen realidad. Es el día más feliz para los pequeños de la casa. Y es que al menos por un día al año se convierten en los auténticos reyes. Una sonrisita, esascarcajadas,emoción,alegríay entusiasmo son las palabras que verdaderamente definen a los niños en el día de Reyes.
Preparan el turrón, los zapatos y una copita de champán para sus Majestades mientras duermen intranquilos para poder abrir los juguetes que llevan todo el año esperando.
Cuando entramos en una juguetería y pensamos qué les podría gustar a nuestros hijos, nos volvemos locas. Damos vueltas y vueltas, preguntamos a todas las dependientas para que nos recomienden y buscamos lo principal al mejor precio.
Hoy suele ser el típico día en el que realizamos las últimas compras. Somos muchas las que nos preguntamos una y otra vez si realmente los juguetes que quieren nuestros hijos son realmente educativos. Si les ayudan en el aprendizaje o por el contrario destruyen todo el imperio educativo que los padres han estado intentando crear a lo largo de este tiempo.
El periodo que comprende de los dos a los seis años es llamado la infancia mágica. Con sus primeros años de edad empiezan a imitar todo tipo de comportamientos que ven a su alrededor. Responden con lo poco que saben y lo mucho que ven a su alrededor. Con los juguetes son capaces de liberar todo tipo de tensiones. Se trata de algo simbólico que les ayuda a cumplir sus deseos.
Dicho esto, es cuando nos preguntamos, Cuáles son realmente los juguetes adecuados para nuestros hijos de esta edad?
Todos aquellos juegos que les ayuden a desarrollar situaciones imaginarias donde el niño sea el protagonista y tome como papel principal un rol que le permita desarrollar lo aprendido, fomentará su invención.
Con dos añitos disfrutan de los coches, los camiones, todo tipo de juguete que les ayude a construir figuras, las herramientas y talleres, moldes, pinturas y los clásicos cochecitos de muñecas o teléfonos son ideales para el aprendizaje de tu hijo.
Con tres años los niños comienzan a relacionarse con otros de su edad para poder jugar con ellos. Lo más importante es que ellos mismos satisfagan sus deseos pero el tener a otro niño con él ayudará en su poder de relación y en el hecho de aprender a compartir lo suyo con los demás. Se trata de una edad donde se les permite la utilización de triciclos, pueden montarse en columpios y utilizan las carretillas. Les encanta las tiendas, las granjas, las cocinitas y todo tipo de complementos relacionados con ellos.
A partir de esta edad y en adelante les encanta que sus papis les cuenten cuentos. Con ellos aprenden cosas de memoria y elaboran sus propios ideales de fantasía. Los cuentos ayudan a los niños a desarrollar su lenguaje y facilita además su adaptación en la guardería y el cole. Pero, no todos los cuentos son válidos. Muchos de los que pensamos que son aptos para nuestros hijos incumplen totalmente con las reglas establecidas para esa edad. Si realmente queremos contarles un cuento y el mensaje que transmite no es el adecuado, deberemos buscar una versión apropiada para sus años. Es importante transmitirles en esos cuentos valores como la tolerancia, la solidaridad y la igualdad de sexos.
Cuando el niño tiene cuatro años es capaz de diferenciar perfectamente a un niño de una niña. Dependiendo de las actividades que lleven los padres en casa, los pequeños tenderán a jugar a unas cosas u otras. Aunque parezca contradictorio, no hay que identificar a los juguetes con el sexo del niño. Cada juego ofrece unas oportunidades a cada niño. Dichas oportunidades no hay que privárselas a otro por tener un sexo diferente.
Jugar a papá y a mamá o a los médicos les ayuda a aprender las tareas domésticas. Sus funciones primordiales en casa y además aprenden a ponerse en el lugar del otro, ayudando así a fomentar el entendimiento entre individuos.
Finalmente, las construcciones y la arquitectura en juegos fomenta la iniciativa de los niños.


