Resulta curioso nuestra manera de viajar. Los monumentos típicos, tomarnos algo en una terracita, disfrutar de su comida, salir por una discoteca, ir de compras…
Sí, todo es muy bonito pero en elmundohaylugaresúnicos que hay que visitar. No se trata nada de lo mencionado anteriormente, ni mucho menos.
Es algo especial, algo que te hace viajar a un mundo de ensueño, un mundo irreal donde te gustaría vivir toda la vida.
Espacios que te hacen plantearte aspectos que nunca antes habías imaginado. De repente estás allí y te entra un gusanillo por dentro. Ese gusanillo te crea unas sensaciones extremas, inesperadas, algo diferente, algo anormal, algo especial
Por eso hemos decidido viajar a lugares insospechados. Pequeñas zonas que te hacen olvidarte del mundo en el que vives. Se trata de los mejores jardines del mundo.
En el barrio de Brooklyn, en Nueva York, se encuentra un jardín caracterizado con mil plantas diferentes. Este espacio goza del primer jardín para niños además ganarse el puesto número uno tras convertirse en un jardín para los discapacitados visuales. Es ahora cuando empezáis a pensar en todo aquello de ver la vida de diferente manera. Pues sí, sus robles, abedules o grandes estanque con lirios atraen a muchos pajaritos y diferentes animales que hacen aún más entrañable su entorno.
En 1914 se abría por primera vez el espacio denominado “The childrens garden”. Este era administrado por los propios niños. Se registraban y así se conseguían miles de plantaciones en determinada extensión dentro de su propio jardín.
Si algo nos llama la atención son sus jardines temáticos. El jardín de las hierbas y el jardín osborne son algunos de los más simbólicos. El último goza de rocalla diferenciada en distintos bloques creando una “colección” de piedras erráticas.
Y de Nueva York nos trasladamos a la otra punta del planeta. El Villa Imperial Katsura, en Kyoto fue diseñado en el siglo
XVI por Kobori Enshu, muy conocido dentro del panorama paisajístico. Su autor ya reveló que se trataba de un jardín oculto que escondí diferentes visiones de gran impacto y muchas alusiones literarias. Los placeres que uno puede encontrar allí contrastan con los diferentes puntos de vista que su dueño te intenta transmitir. Una auténtica maravilla.
Los jardines Butchart fueron construidos a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Su nombre proviene de un empresario que se apellidaba Butchart que decidió contratar a uno de los mejores paisajistas japoneses, Kishida. Sus dueños, especialmente la señora Butchart recibía allí a sus grandes y honradas visitas. Con el paso del tiempo lo convirtieron en un jardín italiano.
Fue en 1939 cuando le regalaron a su hijo los jardines. Este se encargó de promocionarlos, conseguir miles de visitas al año y convertirlo en una de las maravillas de Victoria, Canadá.
Los jardines perdidos de Helligan en Cornwall. Su diseño vitoriano cautivó a todos los que apostaron por visitarlos. Se hicieron tan famosos que ahora son conocidos como unos de los mejores jardines del mundo. Se subdivide en diferentes espacios pero el más llamativo es la jungla subtropial. La vegetación famosa y húmeda junto a los helechos, palmeras y bambú hacen que se haya convertido en la colección más grande de todo Europa. No podemos olvidar mencionar la espectacularidad de sus esculturas frondosas.
Ahora os toca a vosotros, echad un vistazo y dejaros llevar.

