
Un artista no es nadie sin un público que, fielmente le siga y le apoye tanto en su carrera como en su vida privada, en los buenos y en los malos momentos. Ese público o, en este caso esos fans,sonpersonas anónimas como tú, como yo, de diversos países y edades.
Normalmente se suele hablar de la Afición de un determinado equipo de fútbol porque, en un partido, son ellos y ellas los que desde las gradas de los estadios celebran la victoria de los once a los que apoyan o silban y protestan ante una maña gestión de un club, etc. También se suele mencionar a las peñas. Jugadores y aficionados son inseparables. Habrán escuchado decenas de veces que la Afición del Atlético de Madrid es la Mejor Afición del mundo, estando al lado de su equipo en los momentos más bajos.
Pero nunca se menciona a los seguidores de los artistas, aquellos y aquellas que crean clubs de fans por todo el mundo, que añoran un encuentro con su ídolo y son capaces de viajar a donde sea para verle. Se les aplica despectivamente el adjetivo de “fans”, entendiendo como tales “fanáticas” que gritan histéricamente.
Hoy quiero dedicar unas merecidas palabras a las fans del cantante David Bisbal, que en los últimos días, tras la injusta revuelta Twittera y los ataques al cantante, han estado de su lado, apoyándole y dedicándole mensajes de cariño que, ojalá, haya leído su ídolo. Imposible contestar a todas, ya que David Bisbal tiene más de un millón de seguidores en Twitter, superando a estrellas internacionales como Beyonce (con 956,192). De entre todas ellas o ellos habrá garbanzos negros, por supuesto. Pero por lo que he podido comprobar, un 90% son personas amables, agradecidas y respetuosas.
Una de las seguidoras de David Bisbal me respondió con una frase muy inteligente “Las fans son el reflejo de su ídolo” y así es. Bisbal se ha mantenido callado y ha seguido sonriendo, ignorando los flechazos malintencionados, sin provocar una reacción de sus seguidores, como hacen otros artistas. Sin victimismos ni rencores.
Ellas han reaccionado de igual manera, demostrando madurez (a pesar de ser mucho más jóvenes que algunos frikis pseudointelectuales) , simpatía, elegancia y educación. No han querido entrar en ninguna guerra ni atacar a nadie ni insultar. Cuando les pregunté qué iban a hacer ante el injusto machaque hacia el cantante almeriense, muchas de ellas me respondieron que era mejor mantenerse calmadas y no entrar en polémicas.
Ellas, (que sería un buen título para una canción pues son más ellas que ellos, aunque hay numerosos fans masculinos) simplemente han apostado por mantenerse al lado de su cantante favorito, unidas. Y si Bisbal se merece a esas increíbles fans, ellos y ellas también se merecen que, en este caso, cambiemos el significado de la palabra “fan”, le quitemos el signficante “fanática” y lo cambiemos por “familia”, pues han dado una lección de unión y cariño incondicional, además de demostrar que todas ellas poseen unos mismos rasgos en común: Respeto y educación.
No sé de dónde provienen los ataques a Bisbal, gran cantante y excelente ser humano, que no hace daño a nadie y lleva con orgullo su tierra allá donde va. Pero sí sé que, además de ser envidiado por su voz, su talento, su trabajo constante, una estupenda compañera y su irrepetible e incomparable magia, es también envidiado por tener #lasmejoresfansdelmundo, que jamás le darán de lado. Fans en Europa, América, Asia… Por ello se le ataca. Pero nunca provocarán una mala palabra por parte del artista ni un contraataque masivo por parte de sus fans.
Apuesten algún día por ellas, medios de comunicación, periodistas, bloggers y Twitteros, quítense los prejuicios sobre las fans y observen cómo #lasmejoresfansdelmundo no tienen nada de fanáticas ni de histéricas.
Un beso a todas ellas y ellos, pues como ya he dicho también hay hombres, aunque el género femenino se impone.

