Tras la disputa del primer evento de la temporada de la Fórmula Uno, el Gran Premio de Australia, la sensación general es haber vivido prácticamente una repetición de lo que ocurrió en la últimacitadel año pasado: Vettel arrasando y Fernando Alonso, tras una pésima salida, con un rival inesperado por conseguir el objetivo más realista posible. Como ocurriese en Abu Dabi, Vitaly Petrov se volvió a mostrar como un piloto difícil de superar y apartó al asturiano del podio. El actual campeón del mundo consiguió una cómoda victoria, con Hamilton y el ruso como escuderos en el podio final.
La carrera comenzó con serios problemas para Alonso, que perdió hasta cuatro posiciones en la salida (de quinto a noveno) y se vio obligado a una remontada heroica para alcanzar las posiciones de privilegio. Por delante, a Vettel sólo le achucharon en los primeros giros. El alemán demostró que, como vigente campeón, él es el máximo aspirante a ganar el título este año y triunfó en Australia de manera incontestable. Por detrás, el británico Lewis Hamilton se mostró como el más fuerte del resto de coches. Primera carrera y ya tenemos polémica con el dichoso KERS, pues desde Red Bull confirmaron que no lo habían usado durante la carrera, lo que les ahorraba unos veinte kilos de peso.
Con las dos primeras posiciones aseguradas, faltaba por conocer quien completaría el podio. Vitaly Petrov hizo una espectacular salida en la que se “comió” a dos campeones mundiales como Button y Alonso, recordando aquellos inicios de carrera del coche Renault cuando lo pilotaba el español. A Fernando le tocó remontar y fue adelantando, en pista o en boxes, a Kobayashi, Rosberg, Massa y Button. El morbo estaba asegurado para las últimas vueltas, pues el Ferrari del asturiano volaba y el único rival que le quedaba para hacer podio era el ruso Petrov. Otra vez Petrov, como en octubre. Y otra vez con el mismo desenlace.
Alonso intentó provocar el error de Petrov en las últimas vueltas, pero este se mostró frío, como buen ruso que es. Finalizó tercero y sumó el primer podio de su carrera y el primero también para un ruso en la historia de la Fórmula Uno. Webber y Button decepcionaron y sólo pudieron ser quinto y sexto, al igual que el brasileño Felipe Massa, que terminó noveno. A un gran nivel rindieron los Sauber, con el debutante mexicano Sergio Pérez en séptima posición y el japonés Kobayashi en octava. Completó la zona de puntos el suizo Sebastien Buemi. El otro español, Jaime Alguersuari, sólo pudo ser decimotercero. Los Hispania ni siquiera tomaron la salida, debido a sus malos tiempos en la calificación.
Como ya hemos dicho, la temporada empieza como terminó la anterior, aunque tampoco hay que ser catastróficos, pues se trata sólo de la primera carrera del año. Pero las cartas ya empiezan a ponerse sobre la mesa y tanto Vettel como Red Bull demuestran con su dominio que el año 2010 no fue una casualidad. Desde las escuderías históricas (Ferrari y McLaren) se van a tener que poner las pilas si no quieren volver a verse superados. Pinta un año emocionante en la Fórmula Uno. La próxima cita, dentro de dos semanas, en el Gran Premio de Malasia.
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