El Valencia continúa su progresión en la Liga y en apenas cuatro semanas ha pasado de pelear por la cuarta posición, última que da acceso directo a la Champions League, a adelantar al Villarrealyasentarse en la tercera plaza, con cuatro puntos de ventaja sobre los castellonenses. Los valencianistas ganaron anoche al Athletic por 1-2, sumando la undécima jornada consecutiva sin conocer la derrota (no pierden desde el 4 de diciembre, frente al Madrid). En la próxima jornada, que se disputa entre semana, se medirá contra el líder la Liga, el Barça, en el duelo entre los dos equipos con mejor racha de la actualidad.
Los hombres de Unai Emery tuvieron que remontar en San Mamés para conseguir la victoria. Y eso que el ambiente dentro del club no es el más estable posible, con dos jugadores castigados por su indisciplina (Miguel y Domínguez) y con el puesto del entrenador siempre en entredicho por culpa de la poca paciencia de la prensa valenciana. Ayer, el Athletic se adelantó en el marcador gracias a un gol del campeón mundial, Fernando Llorente, en una bonita definición con el exterior del pie. El Valencia cedía ante el mayor empuje bilbaíno, pero a los vascos se les fueron agotando las energías.
Con el paso de los minutos, el dominio del Valencia se fue acrecentando. La jugada clave pudo ocurrir nada más empezar el segundo tiempo. Un codazo de David Navarro a Llorente no fue sancionado por el colegiado. El defensa valencianista le echó mucho teatro e incluso fingió un golpe que jamás recibió. Navarro debió ser expulsado, pero siguió en el campo. La otra clave fue el acierto de Emery en los cambios. Tras el empate de Mata y con el Valencia ya como dominador del encuentro, una combinación entre Tino Costa y Jonas (los dos recién salidos al terreno de juego), acabó en el 1-2, transformado por el delantero brasileño, reciente fichaje, que se estrenaba de este modo en Liga. El partido murió en los intentos del Athletic por igualar, con más corazón que cabeza. Las fuerzas les fallaron a los vascos y el resultado no cambió.
El Valencia aprovechó un nuevo tropiezo del Villarreal, que empató 2-2 en su visita al Racing, para distanciarse en la clasificación. Empate y gracias, ya que el mejor del partido fue el portero Diego López, que evitó la derrota de su equipo. Los castellonenses suman cuatro jornadas sin conocer la victoria (dos empates y dos derrotas) y eso les ha costado la buena renta que tenían con respecto al otrora cuarto clasificado. En El Sardinero, el Villarreal tuvo que remontar hasta en dos ocasiones los goles del Racing (celebrados por su nuevo dueño, el indio Alí, como viene siendo habitual). El postrero gol de Nilmar, en el tiempo de descuento, al menos salvó un punto para el ‘Submarino Amarillo’.
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