
El jugador uruguayo ha vuelto a crispar los ánimos de la Afición del Atlético de Madrid. Ya se conocÃan sus intenciones, pero justamente un dÃa antes del derby copero ante el Real Madrid, DiegoForlándifunde sus planes de abandonar el equipo rojiblanco para ir a Italia, ya sea a la Juve o al Inter.
¿Hasta cuándo tendrá que aguantar la Afición las rabietas del jugador charrúa? Sin muchas amistades en el vestuario y con una actitud un tanto egoÃsta y competitiva en el terreno de juego, parece que Forlán se comporta como un niño que desea llamar la atención, máxime cuando su compañero, Sergio Agüero, ha visto su contrato renovado. Forlán le echa un pulso peligroso al club, miserable y cobardemente intenta provocar a la Afición, culpándola de no recibir apoyo y teniendo como excusa la posible y lógica respuesta a sus desmanes.
El divismo se le ha subido a la cabeza al uruguayo, que sabe que cuenta con el orgullo y el apoyo merecido de todos sus compatriotas y con miles de admiradores por todo el mundo. Tras ganar el Balón de Oro del Mundial, Forlán no volvió a ser el mismo jugador discreto y trabajador que se comÃa la hierba y comandaba el equipo. Ahora se muestra serio, competitivo, la casa rojiblanca se le ha quedado estrecha… Y, extraña que antes su obsesión fuera la Premier League y ahora sea el Calcio, Liga en la que casualmente juega Maxi López, esposo de la hermana de su bellÃsima novia vedette Zaira Nara, que tan bien ha sabido rentabilizar su relación con el futbolista, mediante portadas, entrevistas y twitteos.
Pero lo más contradictorio es que Forlán aseguró tras conseguir la Copa UEFA que estaba muy a gusto en el Atlético y querÃa terminar su carrera profesional en el club rojiblanco. Meses después, tras el Mundial, portadas de revistas rosas, balón rosa para su escultural novia y, en definitiva, un marketing farandulero, al delantero se le antoja pinchar a los aficionados, decir que no le debe nada al Atlético y clavar el cuchillo por la espalda a todos los rojiblancos que le admiran, manifestando su deseo de irse, un dÃa antes del enfrentamiento con el eterno rival.
Personalmente creo que nadie es imprescindible. Forlán, a sus 31 años, no tiene la juventud de Agüero, ni la sensibilidad de Agüero, ni el agradecimiento de Agüero, que es de origen más humilde pero tiene más madurez. Codiciado por decenas de equipos, el Kun se queda en su casa rojiblanca, sin importarle las ofertas o que sea yerno de Maradona. El Kun agradece, saluda a la grada, viste a su hijo de rojiblanco, cuenta en los viajes europeos con la discreta compañÃa de su familia y de Gianinna Maradona, todo un ejemplo de sencillez. Gianinna no twittea, no necesita salir en revistas. Ella es hija de Maradona, ha mamado la fama. El Kun no necesita marketing en revistas, no necesita llamar la atención.
El 19 de mayo de 2010, cuando el Atlético perdió la Final de la Copa del Rey ante el Sevilla, el Kun lloraba, estaba destrozado. Su amor propio, sus esfuerzos, no se habÃan visto recompensados. El Kun paseó la Copa UEFA por el avión cuando Forlán, que no se trata con seguidores, se quedó clavado y solo en su asiento.
Se dirá que Forlán es un “profesional” y asà ha sido. Ya no lo es. Ahora se le come el ego, ahora niega lo que ha dicho y mira más allá, ya no es discreto, ni lucha. Ahora se deja llevar, ha perdido el amor propio en detrimento de una perjudicial soberbia. No le importan los aficionados, no le importan los niños y mayores que le admiran. Nunca ha dedicado un gol a la grada. Provocativo, desagradecido, divo… Ese es el nuevo Diego Forlán. Quienes le conocen aseguran que es una bella persona llena de humanidad. La pregunta del millón que se hacen los Atléticos es ¿quién maneja las cuerdas del uruguayo? ¿Por qué ese paso de Doctor Jekyll a Mister Hide? Dejemos esa pregunta en el aire porque nadie lo sabe.

