Tlalpilli: Tecpatl
Inicio el 12 de marzo: Chiconahui Cipactli – Veintena Atlacaualo.
El doce de marzo a las 12:43 horas empezo el año nuevo de la cuenta ToltecadelTiempo.
El año 12 Caña le corresponde la claridad y lucidez. El Rumbo del Oriente, la Casa de la Luz. Imperan en su transcurrir la influencia de Quetzalcoatl y Tezcatlipoca, por ende de la inteligencia y la memoria, del análisis y la observación, así como el encuentro y la firmeza de lazos constructivos.
Los “dardos” celestes activan el calor, la energía, el movimiento, llamándonos a encontrar el “camino”, a hacer uso apropiado de la inteligencia y a manifestar la memoria ancestral que acompaña a cada uno de los miembros de la especie humana.
Es el penúltimo año del Tlalpilli Tecpatl, el cual nos ofrece la oportunidad de apreciar los dones del espíritu y de la materia, el nagual y el tonal. Se ponen en evidencia los signos del “tiempo” que pueden hablar con claridad al ser energía que somos, más ello muestra también la forma en que es posible sanar la materia, perfeccionarla, iluminarla.
A partir del 12 de marzo, los cambios serán radicales, no permite actuares tibios o negligentes. Cipactli, el reptil-cocodrilo, marca el día iniciador del año 12 Acatl, en el Tlalpilli Tecpatl, ello llama a que recordemos nuestra raíz, nuestro origen, guiados por Quetzalcoatl y Tezcatlipoca, nos induce a dejar atrás la confusión y el desorden, en aras de la claridad y la lucidez.
Es importante cuidar la familia y la comunidad, hacer sabio uso de la inteligencia y entregarse con dedicación al trabajo. Hay que deshacerse del egoísmo, de los ataques y diferencias entre los hijos del Anahuac, principal mal que ha traído descomposición y resentimiento en todos los órdenes. Más que nunca se hace necesario el trabajo solidario, en equipo, unirse para protegerse, congregarse imitando lo más posible la organización ancestral del Calpulli, con el consecuente respeto a los “Abuelos”, a la sabiduría de los “Ancianos”, segura estoy que ello nos traerá ventura.
Todos necesitamos de todos, seamos aliados constructores de una realidad más justa, equilibrada y armoniosa. Aspiremos y pongamos en acción, para que esta fecunda tierra vuelva a dar abundantes frutos.
PATRICIA SIMANKAS ORTIZ


