Sí, he de reconocerlo, yo soy de las típicas que se pone la ropa de verano en invierno y viceversa. Pero también debemos decir que las mujeres somos de caprichitos. Y cuando la moda dicta tendencia, la mayoría de nosotras nos unimos a ella. Los must de invierno vuelven para esta época de entretiempo.
Para ello, vamos a analizar estas cinco piezas claves que quizás compraste en invierno y no podrás guardarlas hasta el próximo ya que serán habituales en tus outfits de calor.
Así es chicas, ya no tendréis que ahorrar otros 50 euros para compraros más ropa. Se acabó. Vamos a aprovechar la oportunidad que nos rinde esta temporada para ahorrar un poquito, porque sí, estamos en crisis, aunque muchas veces no lo parezca. Y por ello, dejamos de un lado los vaqueros, los botines y los fulares para dejar paso a estampados llenos de color y fantasía.
El primer puesto se lo lleva el estampado pitón. El strass y el metal se funden con este estampado. Ya lo vimos en camisas y pantalones. Si en tu armario tienes una prenda de estas, no la retires para los próximos meses. Serán un clásico en las más fashion.
El Blazer de flores es perfecto para ir a una cena con unos amigos o para salir de compras mismamente. Los grandes
diseñadores ya han sacado sus prendas más coloristas y primaverales en sus desfiles. En invierno, las amapolas, margaritas y orquídeas se teñían de colores más apagados pero esta primavera reinarán los amarillos, azules, rosas y rojos en sus tonos más fluorescentes. Las americanas son básicos para las noches en las que sale el aire este matador. Pero sí, las utilizamos a todas horas. Normalmente los colores neutros son los que nos ayudan a salir del paso pero ya desde este invierno se dejaban ver los grandes estampados en las blazer. Pues sí, la primavera se llena de flores, muchas flores de grandes colores que no dejarán indiferente a ninguna.
Por otro lado, ¿cuántas veces hemos oído hablar del estilo vintage? Las grandes blogueras de nuestra querida España caen rendidas ante los grandes mercadillos que albergan auténticas joyas. Y no, no penséis que la próxima tendencia rescatada de invierno es lo vintage. Pero, hemos de decir que tiene cierta relación. ¿Os hacéis una pequeñísima idea de lo que hablo?
Los años 40 y 50 son los encargados de mostrarnos el tercer puesto. Se trata de los bolsos de asa corta. Los rígidos son la apuesta perfecta y aquella que perdura en todas las temporadas. Si todavía no te has hecho con uno de ellos, rescata alguno de tu madre.
La próxima tendencia será para muchas una auténtica locura, sin embargo los diseñadores apuestan totalmente por ellas.
Karl Lagerfeld es uno de ellos. No importa el calor ni el frío. Quizás es muy fácil de decir y complicado de aplicarlo; sí, probablemente. No obstante, el cuero está de moda. Las camisetas de punto con toques de cuero o directamente los pantalones “encerados” se han convertido en un instinto predominante en todas las tiendas y armarios.
Soy de las que pienso que en ciertas localidades, llevar “cuero” en verano se hace totalmente imposible, véase Madrid en pleno verano. Los 40 grados son muy mal llevados en verano, realmente no quiero pensar como puede ser llevar un tejido así pegado a tu cuerpo todo el día.
Y por último, los “pijamas”. La simplicidad en la ropa y los tejidos holgados y transpirables son los más aparentes para el calor veraniego. La seda, la gasa o muselina son los tejidos elegidos para las prendas más vaporosas.

