
La disminución de horas de luz que se produce con la llegada del otoño puede provocar alteraciones en el “reloj biológico” dando lugar a la aparición de insomnio, una situación que se acentúaconel cambio de hora. La alternación de las horas de sol puede producir cambios en el ritmo circadiano, es decir, en los ciclos sueño-vigilia y alterar los niveles de hormonas como la melatonina y la serotonina, relacionadas con estos ciclos.
Es habitual que el cambio de hora que tiene lugar en estas fechas provoque trastornos en el sueño, especialmente en niños y ancianos. En los países occidentales el insomnio crónico, o episodios de insomnio de al menos seis meses de duración se producen entre el 8 y el 10% de la población general. El insomnio transitorio, es decir, episodios de tres o cuatro semanas de insomnio, se produce entre el 30 y 40%.
La fitoterapia ofrece soluciones eficaces para aliviar estos problemas y hoy os quiero presentar la última novedad de los Laboratorios Arkopharma: Arkofluido Relajación y Sueño. Se trata de unas ampollas bebibles que contienen extractos de plantas, procedentes de agricultura biológica, con actividad sedante.
El ciclo del sueño en otoño
Melanina : La hormona de la oscuridad
Durante el verano se produce un cambio en este ritmo debido al aumento de
horas de luz. Una hormona: la melatonina, está directamente implicada en los
ciclos de sueño, según los resultados de un estudio publicado el pasado año
por el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de Maryland
(EE.UU). Los niveles naturales de melatonina son inversamente
proporcionales a la luz solar: comienzan a aumentar por la tarde, permanecen
altos durante casi toda la noche y disminuyen cuando sale el sol. El pico más
alto tiene lugar sobre las 02:00 h.
Durante el mes de septiembre, con el cambio de estación, pasamos de las 12
horas de sol a un máximo de 9, lo cual puede alterar la secuencia u orden de
estos ritmos, de ahí que el insomnio sea cada vez más frecuente durante
estas fechas. Con la disminución de las horas de luz aumenta la secreción de
melatonina disminuyendo la de otra hormona: la serotonina.
1 de cada 3 españoles afirma que el otoño altera su ritmo de sueño
Así, podemos afirmar que uno de cada tres españoles asegura que el cambio
horario de invierno le produce alteraciones en el sueño, cansancio y
dificultades para levantarse. Además, la incorporación al trabajo, el estrés,
situaciones de angustia personal por problemas laborales pueden ser las
causas muchas veces de no poder conciliar el sueño. Según datos del estudio
“Sobre el descanso” realizado por la compañía IKEA, el principal motivo por el
que los españoles no duermen bien es el estrés (36 por ciento de las
personas) seguido de las preocupaciones personales (19 por ciento de los
entrevistados) y muy de cerca de causas físicas (18 por ciento).
Retomar la actividad laboral puede causarnos estrés y ansiedad, lo cual
repercute en el sistema nervioso, que entra en un estado de alerta. El
organismo, para hacer frente a la emergencia produce una hormona, la
adrenalina, que acelera la frecuencia del latido cardiaco y agudiza la
capacidad de percepción de nuestros sentidos. Esta situación puede
desencadenar en un estado físico que no favorece la relajación necesaria
para un sueño restaurador.
Plantas medicinales para dormir
Pasiflora (Passiflora incarnata)
Conocida como grenadilla, fue introducida en Europa por los jesuitas
españoles con el nombre de “flor de la pasión”. Posee flavonoides y
alcaloides que son los responsables de su efecto en los trastornos en
sueño, consigue un sueño reparador y de calidad. Se recomienda
especialmente en caso de insomnio, ansiedad y frecuentes despertares
durante la noche. No produce habituación ni dependencia.
Espino albar (Crataegus oxyacantha)
Contiene flavonoides (hiperósido y vitexina) que actúan como reguladores
del ritmo cardiaco disminuyendo las palpitaciones del corazón en
personas con ansiedad y nerviosismo. Tiene una actividad sedante del
sistema nervioso central y no presenta efectos secundarios (somnolencia
diurna, pérdidas de memoria…).
Melisa (Melissa officinalis)
Tiene una acción sedante y beneficiosa sobre el nerviosismo y la
ansiedad. Ayuda a tratar las dolencias de origen nervioso, así como
espasmos intestinales y digestivos, colitis, etc…
Lavanda (Lavandula officinalis)
Tiene propiedades sedantes por lo que se recomienda en casos de
insomnio. Su principio activo más destacable es el aceite esencial que
contiene sobre todo alcoholes terpénicos. Este aceite le confiere su
exquisito olor y sus propiedades sedantes y antiespasmódicas.

