Los momentos de relax después del trabajo se han convertido en un “must”. Gracias a al crisis, o quizás por ella, son muchos los que buscan un momento de desconexión y goce de tiempo libre tras el trabajo.
Se trata de una costumbre que se trasladó de los fines de semana a los días inter-semanales fortaleciendo la relación entre compañeros de trabajo. Terracitas, un par de cañas, copas y grandes restaurantes o pubs que reúnen las características esenciales para fomentar las relaciones personales entre “colegas”.
La cita se da sobre las seis de la tarde, los empresarios y clientes tienen la oportunidad de conocerse de una manera distendida, sin presión y fuera de los despachos.
Son locales de moda, que comparten una decoración exquisita, música moderna, deliciosos cócteles y cartas cuanto menos creativas. La tendencia es clara: consiste en dar relevo a la clásica caña española en el bar que hace esquina con la oficina y probar nuevos locales de moda. Todo comenzó en los países anglosajones y la cultura se ha extendido a España. Debemos tener en cuenta que los horarios de trabajo de los españoles cada vez se asemejan más a los europeos. Sobre las seis o siete de la tarde los mejores pubs se llenan de ejecutivos y empresarios que rinden homenaje a su trabajo bien hecho.
Expertos en psicología señalan que el afterwork influye de manera positiva en el rendimiento y la motivación del trabajo. Además permite aumentar el tiempo dedicado a las relaciones en el trabajo y se hace de una manera más relajada. Y desde luego, a primera vista, parece todo positivo. Existen lugares clave donde el afterwork es un clásico reconocido.
Ni más ni menos, Londres se rinde a esta nueva iniciativa. El pub The Club at the Ivy está especializado en el afterwork. Artistas, directivos, altos ejecutivos y miembros de la realeza. Numerosas celebrities realizan fiestas privadas. Sus bancos corridos se disponen a lo largo de la sala y se llenan a medida que va llegando el público.
En la capital de España no puedes perderte las Cuevas de Sandó. Increíble pero cierto. Se trata de cuevas del siglo XVI, decoradas con una modernidad que contrasta con sus paredes pero que sorprende a todo el que pasa. Como hemos analizado antes, estos pubs se caracterizan por sus cartas modernas y por sus cóctails. Pues bien, si pasas por la plaza de Santo Domingo y decides entrar en este pub, no olvides pedirte el mojito de flores, ¡nunca antes visto!
En Valencia está teniendo mucho éxito un nuevo pub. Su nombre es Clandestino y disfruta de tos los ingredientes necesarios para que se convierta en el local de moda. Unas cuantas tapitas a la española, el mítico jamón de bellota y un poquito de marisco para los más selectos son algunas de sus especialidades. Pero en cuanto a copas, se lleva la palma. La nueva tendencia que ya venía pegando fuerte desde el 2011 se hace realidad en este pub. El vodka con tónica sustituirá al clásico gin tonic. Además el aire retro y su cuidado en la decoración y el ambiente te harán sentir como en una película de los años ochenta.
Y finalmente la revolución en Barcelona. B Lounge en el Hotel Barceló Raval, guarda secretos inconfesables bajo sus
techos. Los combinados y su cocina han alborotado a un público que fideliza su asistencia día sí, y día también. Las salsas que acompañan a los platos dan ese toque diferencial que gusta como aperitivo. Sin duda, un espacio único cuya asistencia pide fecha y hora.


