
Megan Fox y Brian Austin Green almorzaron en el restaurante Chin Chin, en Studio City, Los Angeles. No sabemos lo que almorzó Megan, que siempre se muestra algo tímida ante los paparazzi pero fueraloque fuese debió saciar su apetito estomacal y alimentar a un más otro tipo de apetito porque en medio de la gente y con los fotógrafos deseando captar una jugosa foto, la sexy actriz se lanzó a los brazos de su marido que, mostrando a las cámaras esa cara de “Os come la envidia” llevó a Megan en sus fuertes y tatuados brazos como a una niña.
No sabemos si los fotógrafos sintieron el mordisco de la envidia (probablemente, al igual que el 99% de los hombres, sí) pero quedaron contentos con esta bonita instantánea en la que Megan Fox (24 años) rodea a Brian (37) con los brazos y las piernas, mostrando su perfecto trasero.
Está claro que no durmieron siesta cuando llegaron a casa… Se siente, chicos. Brian es el elegido.


