
En primer lugar no entendemos por qué esta chica cree que es una supermegastar y monta estos numeritos porque si una no quiere que la fotografíen se pone unas gafas de sol, se cubre el rostro conunarevista o se pone una máscara de carnaval.
Lo que más nos asusta es el guardaespaldas que, para proteger a Ke$ha de los fotógrafos que pululaban por el aeropuerto de Sydney agarró a la cantante por el cuello, la puso el bolso en la cara y la guió a través de pasillos y pasadizos hasta el coche.
Con ese careto sádico y esos brazos tatuados, más que un guardaespaldas parece un asesino en serie que quiere estrangular a la pobre chica. Por lo que sabemos, Ke$ha sigue respirando pero yo no me fiaría… En cualquier momento o lugar, con la excusa de protegerla la aprieta un poco más de la cuenta y… Vamos, que se le ve en la cara las ganas que tiene de deshacerse de ella, Fíjense en esa mirada!

Este bulto que ven abajo es Ke$ha… No se le ve la bombona de oxígeno.


