Tras la boda, los príncipes de Inglaterra tendrán su nidito de amor para comenzar sus años de casados.
Harewood Park será su futuro hogar. Se trata del complejo campestre situado en un tranquilo valleentreHereford y Ross-on-Wye, en el condado de Herefordshire. Una finca de 900 hectáreas que el príncipe Carlos compró en el año 2000, famosa por su colección privada de pinturas y artes decorativas. 
Muchos de sus edificios —entre los que se incluyen la granja tradicional, una capilla y varios establos, como en la mayoría de las fincas campestres del Reino Unido— se han mantenido vacíos o abandonados durante casi 30 años.
En 2003 se idearon unos planes para el proyecto de regeneración de la finca rural, que duraría unos ocho años con un coste de varios millones de libras. Tras finalizar esta reconstrucción, la casa de dos pisos tiene ahora otra cara totalmente distinta y un aspecto más actual. Y más bien podríamos llamarla mansión porque cuenta con seis dormitorios, cinco baños, un vestidor, una sala para cambiarse de ropa, un garaje para cuatro vehículos, un comedor imperial y una sala de columnas jónicas, entre otras estancias.
La razón por la que Guillermo y Kate pasarán aquí sus primeros años de vida matrimonial, en lugar de en una residencia real, es que les dará la privacidad que nunca más podrán tener.

